Sí, se puede planificar una misma actividad con diferentes vías de acceso o expresión para que sea enriquecedora para todos, un enfoque que se basa en el diseño universal para el aprendizaje (DUA). Para lograrlo, es necesario definir objetivos claros, ofrecer múltiples formatos de información y de expresión, y proporcionar oportunidades para la interacción y la participación.
Planificar sin pensar en la diversidad es, en algunas ocasiones un barrera que dficulta aún más el aprendizaje, por lo cual enfrentar el desafío yderribar la barrera es la misión del docente. Esto permite a todos los estudiante la posibilidad de aprender.
El desafío de planificar desde la diversidad es real, pensando en todos los diversidad de aula, desde los niveles más descendidos hasta los más altos. Lo que implica un pienso muy importante desde el inicio hasta el final, acompañando el desarrollo de cada alumno, de modo que todos puedan avanzar de acuerdo a sus potencialidades y recibiendo el andamiaje necesario.
Muchas veces, aunque tenemos intenciones inclusivas, seguimos planificando con “talle único”. Partimos de una consigna estándar y recién después pensamos a quién hay que “acomodar”, en lugar de hacer lo contrario: empezar por las diferencias.
Sí, se puede planificar una misma actividad con diferentes vías de acceso o expresión para que sea enriquecedora para todos, un enfoque que se basa en el diseño universal para el aprendizaje (DUA). Para lograrlo, es necesario definir objetivos claros, ofrecer múltiples formatos de información y de expresión, y proporcionar oportunidades para la interacción y la participación.
Planificar sin pensar en la diversidad es, en algunas ocasiones un barrera que dficulta aún más el aprendizaje, por lo cual enfrentar el desafío yderribar la barrera es la misión del docente. Esto permite a todos los estudiante la posibilidad de aprender.
Planificar pensando en la diversidad existente en el aula es un gran desafío.
El desafío de planificar desde la diversidad es real, pensando en todos los diversidad de aula, desde los niveles más descendidos hasta los más altos. Lo que implica un pienso muy importante desde el inicio hasta el final, acompañando el desarrollo de cada alumno, de modo que todos puedan avanzar de acuerdo a sus potencialidades y recibiendo el andamiaje necesario.
Muchas veces, aunque tenemos intenciones inclusivas, seguimos planificando con “talle único”. Partimos de una consigna estándar y recién después pensamos a quién hay que “acomodar”, en lugar de hacer lo contrario: empezar por las diferencias.